Savannah no quería mostrarse débil ante nadie, pero esa coraza que había mantenido incluso hacía minutos atrás, se había quebrado en cientos de pedazos.
No podía dejar de llorar y eso la hacía sentir el doble de vulnerable. Se odiaba a sí misma por ser tan frágil, pero ¿cómo mantenerse entera cuando su realidad era aterradora por donde fuera que la mirara?
Emoción tras emoción la azotaba, mezclándose con las contradicciones y con lo que sabía que debía hacer.
Su hijo valía la pena, cualquier sa