Para entender el caos que devoraba la Ciudad de México, era necesario retroceder a una época donde los pactos no se firmaban con tinta, sino con la extinción. Los abuelos de Cristian y Natalia no eran simples villanos movidos por la avaricia; eran sobrevivientes de una era de purgas. Malakai Helios y Valeriana Valerius habían visto cómo sus especies se debilitaban por la endogamia y el aislamiento. Durante siglos, creyeron que la separación de los linajes era una sentencia de muerte lenta. Su t