Maik estaba emocionado por el éxito, pero su amigo parecía estar en otro planeta.
— Joder, Derek, estoy hablando contigo. ¿Me escuchas?
— Maik, no quiero hablar de esos idiotas. No me interesa la negociación ahora.— cortó Derek, tajante.
— No entiendo por qué estás tan preocupado. Ya te dijeron que Naomi se encuentra bien. Tu familia te lo ha confirmado.— insistió Maik.
Derek movió el vaso de whisky que sostenía en la mano, buscando una explicación a una necesidad que ni él mismo quería admitir