Con una determinación fría, caminó de vuelta hacia ella. La cargó en un movimiento rápido, la tiró sobre la cama sin una pizca de delicadeza, y la atrapó con su cuerpo.
—¿Esto es lo que quieres?— expresó, y sin esperar respuesta, le subió el vestido, rasgó la tela de su ropa interior y se posicionó encima de ella, pesado, dominante.
Freisy sonrió, sus ojos cerrados por una excitación intensa. Por fin, su capricho se cumpliría. —Solo sexo, Tyler. Una vez, y nada más— jadeó.
— No quiero que me vu