—Se interrumpió, la intensidad ardiendo en sus ojos. — Lo único que sé es que no puedo ni quiero vivir lejos de él. ¡Lo amo! Amo todo de ese hombre. Yo me muero por ese hombre, ¡me muero! Lo amo con cada célula de mi cuerpo. Me gusta su actitud posesiva y arrogante, me gusta esa mirada sombría cuando algo le molesta. Me encanta su olor, me fascina la tensión de sus mandíbulas cuando está enojado, me excita con tan solo un roce. Adoro cuando sonríe ligeramente. Y en la cama, le pertenezco.
— ¡G