Derek rompió el beso y se levantó, situándose frente a ella para exhibir su prominente erección. Su verdadero anhelo era contemplarla desnuda. Las luces estaban encendidas, y él la devoraba con una mezcla de lujuria, deleite y fascinación. Ella se sonrojó intensamente, y él esbozó una sonrisa de picardía triunfal.
— No me mires así.— ella intentó alcanzar la sábana para cubrirse, pero él fue más rápido, impidiéndoselo, forzándola a ocultarse solo con sus manos.
— Déjame verte. — le suplicó con