La relación entre Derek y Tyler, era estrictamente profesional, de jefe a empleado, desprovista de la familiaridad que el parentesco podría sugerir. Aun así, Tyler se tomó el atrevimiento, la licencia de la preocupación, para preguntar:
— ¿Está preocupado o son ideas mías?
— ¿Se me nota tanto? — La voz de Derek era apenas un murmullo de frustración.
— Lo suficientemente.
Derek dudó. Tyler era un profesional ejemplar y no quería, bajo ninguna circunstancia, involucrarlo en el caos de su vida per