Derek, complacido por el resultado de su jugada, se dispuso a probar los alimentos, pero por desgracia se encontró con una sorpresa; el primer plato, estaba salado. El siguiente, picante. El tercero, insípido. “Joder, debí suponer que detrás de tanta generosidad había un truco escondido. Nada de esto se puede comer”, pensó en voz alta mientras se limpiaba los labios.
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A la mañana siguiente, Naomi se despertó indispuesta. Los malestares se intensificaron; un dolor vaginal que atribuía al estr