OBLIGADA A TENER EL HIJO DE MI ENEMIGO. Capítulo 14.
Mirando a Héctor frente a mí, llena de nerviosismo, mi mente empieza a correr con desesperación buscando una forma de ganar tiempo, cualquier cosa que evite que me haga daño hasta que mi familia regrese. Cada segundo a solas con él se siente como una cuenta regresiva silenciosa, pesada, peligrosa.
—¿Qué es lo que buscas? —pregunto finalmente, sentándome en el sofá con movimientos lentos y calculados, intentando aparentar calma—. ¿Una disculpa o algo así? De acuerdo, voy a dártela si es lo que q