Capítulo 8.

Sin poder creer a mis propios ojos, me quedo parada a un par de pasos de distancia, sin poder apartar la mirada del señor Dunne y de esa mujer… La cual sin dejar de sonreír sigue bien sujeta de su brazo.

¿Por qué ella está junto a Gabriel Dunne?

—Hola, tú debes ser la nueva asistente del señor Silverstorm.

Saliendo de mis pensamientos al escuchar esa suave voz, me giro y veo a una joven bajita y delgada, con el cabello castaño rizado y unas gafas en el rostro, quien con una expresión dulce me e
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