Capítulo 87.
Nunca antes me había puesto a pensar en lo tonta que fui al confiar en Gabriel Dunne, y cómo eso podría llegar a perjudicar a Víctor.
Pero ahora que Víctor está en la cárcel por mi culpa, y viendo a las personas que tanto bien me habían hecho tan afligidas al respecto, me arrepiento muchísimo.
Por lo que con la voz muy baja y de medio de lágrimas, me reúno con los padres de Víctor afuera de la comisaría de policía, y les cuento toda la verdad.
Les digo cómo fue que Víctor y yo nos conocimos,