Capítulo 84.
Con la ansiedad recorriendo todo mi cuerpo, me quedo sentada en la sala de espera del hospital fuera del quirófano, mientras miro fijamente la puerta de entrada de esa área del hospital.
Según me dijeron que debo ser paciente, la cirugía cerebral que está recibiendo mi padre no es cosa sencilla, por lo que los doctores van a tomarse el tiempo necesario y todos los recursos disponibles para que salga bien.
Aun así no puedo evitar sentirme nerviosa, ya que tras más de 4 horas de cirugía nadie me ha dicho nada, ni una enfermera o doctor ha salido para decirme si mi padre está bien, es absoluto silencio alrededor…
Me voy a volver loca de la ansiedad si no recibo noticias pronto.
Mientras sigo esperando ansiosamente, siento como alguien se sienta junto a mi en la sala de espera, haciéndome girar confundida.
—¿Victor? —pregunto extrañada.
—Supuse que estarías aquí y no habías comido nada.
Tan frío como siempre, Victor extiende una de sus manos en mi dirección, entregándome de esa forma un e