Capítulo 83.
—¿Estás hablando en serio? —pregunto sin poder evitar sentirme ofendida.
—Lo lamento —se disculpa Victor con seriedad—, pero tú no entiendes lo importante que es para un dominante la fidelidad de su sumiso, y tú rompiste ese vínculo.
—Yo no…
—Ni siquiera llevas más tu collar que te proclamaba como mía.
Abriendo mucho los ojos con sorpresa, llevo una de mis manos a mi propio cuello, donde ya no siento ese hermoso collar de cuero tan delgado que parecía joyería, el cual olvidé en la mansión de Ga