Capítulo 37.
La mañana siguiente después de mi escapé, en la mansión de Gabriel, me encontré con un gran grupo de policías quienes venían a interrogarme.
A pesar de que yo todavía no estaba convencida, porque tenía miedo de causarle algún tipo de daño a Víctor, de cierta forma me vi forzada por Gabriel a contarles a los policías todo lo que me había pasado, sintiéndome muy avergonzada por tener que revelar hechos tan vergonzosos sobre mí y mi sexualidad.
Pero no tenía otra alternativa, Gabriel me lo estaba pidiendo, y al ser mi Salvador, yo quería obedecerlo, ya que lo sentía como algún tipo de retribución por todas las cosas buenas que le había hecho por mí.
Lo más difícil de todo fue tener que aceptar el tipo de relación que me vi forzada de tener con Víctor Silverstorm, siendo ese el principal enfoque de la policía cuando me interrogó, a pesar de que yo quería hablar de los crímenes de Sophia Silverstorm, la mayor parte de la entrevista se enfocó solo en Víctor y el tiempo que pase en sus mano