Capítulo 37.
La mañana siguiente después de mi escapé, en la mansión de Gabriel, me encontré con un gran grupo de policías quienes venían a interrogarme.
A pesar de que yo todavía no estaba convencida, porque tenía miedo de causarle algún tipo de daño a Víctor, de cierta forma me vi forzada por Gabriel a contarles a los policías todo lo que me había pasado, sintiéndome muy avergonzada por tener que revelar hechos tan vergonzosos sobre mí y mi sexualidad.
Pero no tenía otra alternativa, Gabriel me lo estaba