Capítulo 34.
Después de asegurarse que Víctor ya no está por los alrededores, Gabriel se apresura a llevarme a un coche que nos espera fuera de su empresa, interrumpiendo todo su trabajo del día para llevarme un lugar donde pueda estar a salvo.
—Lo mejor en este caso es que te quedes en la mansión de los Dunne, me encantaría permitir que regreses a casa y a tu vida normal, pero temo que no pueda protegerte de manera apropiada en ese sitio —se lamenta Gabriel mientras ambos entramos en el coche.
—Está bien