Capítulo 18.
—¿Usted quiere hacer… Que? —preguntó como si hubiera escuchado mal su propuesta.
—Ya me oíste bien, ¿Puedo atar tus manos un momento? —preguntó de la misma manera seductora mirándome a los ojos.
Mi reacción inmediata es… Temor.
Yo nunca practiqué nada de eso de sexo con ataduras o doloroso, se que existe por esas peliculas famosas que alguna vez mis amigas me recomendaron con morbo, pero hacerlo yo misma… Jamás se me pasó por la cabeza.
Por lo que de inmediato reaccionó soltandome de su agarre