CAPÍTULO 35
ALAY BENJAMIN.
Dejar la bolsita arriba de la cama y simplemente contemplarla. No es normal que sienta que, si la abro y veo el obsequio, estoy traicionando a mi madre. No es normal que sienta curiosidad por querer conocer a mi familia materna. Tampoco es normal lo que le hicieron a ella solo por su beneficio y eso me lleve a pensar qué podrían llegar a hacerme a mí.
Entonces, con esas últimas palabras cruzadas por mi mente decido guardar el regalo en uno de los cajones de la mesa