La chica.
—¿No piensas decirme más nada? —le pregunté, mientras él continuaba comiendo su comida.
—No.
—¿Por qué?
—Ya te he dicho suficiente. Hay que vivir el hoy, y nada más.
Tomó su bandejita de plástico que contenía su comida y la lanzó al tacho de basura. Parecía molesto y verlo así me dejaba algo herida y no sabía por qué me afectaba tanto que me tratara así. Eso me puso algo tensa, no quería que ya nada me afectara.
—Que egoísmo de tu parte por ocultarme la verdad. —le dije, con un hilo