CAPÍTULO 16
Una de las cosas que había visto Sebastián en Alay, era su forma de hablar tan pausada y tranquila. Como si la paloma de la Paz le hubiese meado encima o fornicado con una humana y de ella hubiera nacido semejante mujer diminuta.
Era diminuta por su contextura física pero todas la partes de su cuerpo tenía lo suyo. Pechos medianos, cintura pequeña y trasero de manzana. Era una joven de muñecas chiquitas, tanto que, juraba que algún apretón podía rompersela.
De la nada terminaron ch