CAPÍTULO14
Lo primero que sintió Emma al cerrar la puerta luego de despedirse de la señora Ecker fueron dos cosas: abrumación y desconcierto.
Fue como una visita engañosa, calculadora. Estaba segura de que la señorita Madeleine había venido hasta aquí con la intención de conocer a la ex de años pasados de su esposo.
Era una estrategia meticulosa. Claro, si algo llegaba a suceder otra vez algo entre Emma y Ashton, seguro le generaría culpa porque había traído un delicioso pie en signo de “amista