77. ¿Porque robarte a mi hija?
Julia estuvo callada todo el viaje, observando sus manos, jugueteando con sus dedos, sintiendo la mirada inquisitiva de ese hombre, aun así no levantó la vista ni un solo momento por miedo a que al hacerlo terminara por confesar todo.
Igualmente, ya no podía obligarla a abortar ¿Qué era lo peor que podía pasar? Que rechazara a su hija y la odiara por traer a esa niña al mundo. Quizá eso sería bueno para ella, la ayudaría a olvidarlo por fin.
Ciro observaba a Julia por el espejo retrovisor trata