20. Julia, ahora dormirás conmigo.
De un instante a otro había pasado de sentirse feliz a sentirse usada, había estado tan viva entre sus brazos, solo había sido algo rápido, sobre el capó de su coche pero él le negó notar el calor de su semilla en el interior, era su esposa, le acababa de decir que quería que funcionará y demostraba todo lo contrario.
— Ciro… debemos volver a casa.
Fue lo único que dijo escabulléndose de debajo de su cuerpo¿Cómo podría contarle que esperaban un hijo si ni siquiera había querido terminar en su i