66. Volver a la mansión
El reencuentro entre Ana Paula y Braulio dio paso a una pequeña conversación que hizo que Santos Torrealba sintiera la sangre hervir por su torrente sanguíneo. Sin embargo, no fue aquello lo que tanto le fastidió, sino la dulce y genuina sonrisa de su esposa que ya no le dedicaba a él, sino a aquel supuesto doctorcito.
— No volví a verte, de hecho, muchas veces te busqué, pero… más nunca supe de ti — comentó el hombre con nostalgia.
Ana Paula torció el gesto y se ocultó un mechón de cabello de