58. ¿Quién dijo que el bebé se irá de aquí?
Más días pasaron y ella se recuperaba con increíble rapidez. Parecía haber florecido. Su belleza se había transformado y ya no era la misma, pues aquella nueva etapa de su vida definitivamente le había sentado de maravilla.
Él no pudo evitar notarlo, y a pesar de que había puesto una enorme barrera entre ellos y procuraba evitarla todo el tiempo, por las noches era distinto. Asaltaba su habitación cuando la sabía dormida y la contemplaba como un idiota por horas interminables.
Entre las seis y