51. ¿Vas a cuidarme?
Santos volvió al mediodía como había prometido. Su familia se había despertado hace un par de horas, así que lo recibieron ansiosas y felices de saber que él de verdad se encontraba bien, aunque estaba lesionado.
— Cariño, qué alegría tenerte en casa. Estábamos tan preocupadas.
— Estoy bien, madre — le aseguró, recibiendo besos en las mejillas —. ¿Dónde está Ana Paula? Quiero verla.
— Está en su habitación. No ha querido descansar nada, así que es probable que la encuentres despierta.
— De a