52. Enamorada
Esa noche, hicieron el amor como si fuese la primera vez que coincidían. La entrega por parte de ambos no solo fue absoluta, sino mágica y enloquecedora. No hubo prisas, tampoco dudas, pues eso había quedado atrás.
Él la trató con demasiada dulzura y cariño, también con cuidado. Su embarazo ya estaba avanzado y sabía que podían incomodarla algunas posiciones.
— Dime si te duele o incomoda — le pidió en algún momento, clavado en su interior. Su mirada fiera perdida en la suya. Se movía suave y