16. Culpable y preocupado
Subió rápido las escaleras. Entró después de tocar. Ella estaba acostada, de espaldas a él, así que no podía ver su rostro.
— Me dijeron que no has querido comer nada, y si esto es un capricho tuyo, te advierto que no solo te estás perjudicando a ti, sino a tu propio hijo. ¿Tan inconsciente eres así? — le dijo en tono críptico, pero, para su sorpresa, ella no replicó, ni siquiera se inmutó — ¿Piensas ignorarme?
Al ver que ella seguía sin responder, el CEO se acercó a su cama y sin pensarlo la