Cuando llegaron a casa no hicieron el amor como había previsto; él simplemente la dejó allí sola.
Esa noche no regresó. “Problemas en la base”, había dicho cuando le llamó, porque al menos lo hizo.
Estaba molesta y frustrada, no solo con él, sino también consigo misma.
Sentía que estaba repitiendo una historia, una que no le habían contado —por protegerla, supuso—, pero que, de igual forma, se había dado a la tarea de investigar.
Hubo una vez una mujer obsesionada con un hombre que fue capaz