Nadie habló; tampoco era como si esperaran que alguien saliera de entre los árboles para hacerlo. Solamente era una pregunta de rutina. El tipo de pregunta que siempre se hacía en las bodas.
Levantó la vista hacia Alejandro y, en ese instante, todo lo demás desapareció, especialmente las preocupaciones que la habían tenido atada por tanto tiempo. El mundo se redujo a él: a la forma en que la miraba, como si fuera la única cosa que existía; a la curva sutil de sus labios que solo ella sabía desc