—Estás completamente loco si piensas eso —dijo dando un paso atrás y mirándolo con los ojos grandes, asustados.
No podía estar hablando en serio, ¿o sí?
—No, Selene. No lo estoy —habló con calma, como si lo que acabara de decir fuera cualquier cosa y no el hecho de atribuirse derechos sobre su persona que no le correspondían ni le corresponderían jamás—. Desde que te cruzaste en mi camino, dejaste de ser una persona individual para convertirte en algo mío. ¡Porque eres mía y no importa cuánto t