A mis órdenes se sujeta. Él. Maximilian Lóvenhart se sujeta a mí. A la chica que le aseguró en más de una ocasión que no era su tipo y que jamás la llevaría a la cama.
Y ahora de rodillas le dice que a sus órdenes se sujeta.
El corazón me martillea con fuerza. Estoy en un punto donde no sé si esto es real, si sus palabras son verdad y si lo que va a suceder, sucederá.
Mis manos tiemblan un poco y puedo apostar a que él logra escuchar mi corazón como si fuese un tambor descontrolado en medio d