—Me quedaré justo aquí —informó Luka, desde el asiento delantero—. Me mantendré alerta y veré si puedo conseguir algo.
Corleone asintió con la cabeza y bajó del asiento trasero. Su padre descendió por la otra puerta, y Giovanni salió del lado del copiloto. Su padre caminó con calma hacia la maletera y sacó sus palos de golf. Corleone los tomó de sus manos y los acomodó en uno de sus hombros. Se detuvo un momento para mirar el ingreso del club, tomándose un tiempo para prepararse para el enfrent