Corleone observó al cuñado de Caterine, preguntándose qué exactamente les habría contado su novia sobre él. Era consciente que ella rara vez se guardaba sus opiniones, así que podía hacerse una idea bastante clara. Así que, probablemente, no estaba comenzando con el pie derecho. Tendría que esforzarse mucho si quería cambiar la opinión que podían haberse hecho de él.
—¿Quieres algo de beber? —ofreció Caterine con una enorme sonrisa, obviamente tratando de cambiar el tema—. ¿Cerveza, refresco, a