—¡No hables de esa manera ni menciones a Sharon así! No es cualquier mujer. Es más, mucho más—sentenció, más para sí y para su propio entendimiento que para Jace, quien se percató.
—Bueno, bueno, bueno—el bastardo curvó su boca— Parece que alguien también desarrolló sentimientos. Veo que mi primera impresión fue equivocada.
—Sharon es especial. Vivimos momentos hermosos—continuó.
—Y por lo que entendí, pretendías continuar viviéndolos—agregó.
—Lo comprenderías mejor si estuvieras en mi lugar.
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