—Muy bien—Sharon había terminado su diálogo y se unió a él con una sonrisa—. Todo en orden. Graham enviará la información y las rutinas de ejercicios explicados a mi correo. Estaré en contacto con él por cualquier duda y...
—¿Graham?—Aidan elevó una de sus cejas y la miró con seriedad, mosqueado por la intimidad del trato. ¿Desde cuándo era necesario ese grado de cercanía?—. ¿Es él quien se está moviendo rápido para ganarse bajo tu falda o tú lo estás alentando?—no evitó el tono seco, seriament