De seguro había una larga cola de mujeres ansiosas por meterse en su cama y formar parte de su vida. Mujeres más hermosas, sofisticadas, mundanas y con todas las armas de seducción a sus pies. Ella no tenía mucha experiencia sexual y en su lista de ligues eran más las cruces que los tics.
Sus relaciones habían sido bastante lamentables y en honor a la verdad, pocas veces había logrado tener un orgasmo. Y nada de fuego artificiales ni campanas. Temía que él se decepcionara y el encuentro se conv