Noticia errada.
3 días y contando; veía a Leoncio algo frustrado, mientras intentaba ayudarla a descender por las escaleras.
Al pie de la estructura estaba Carlota simulando una sonrisa sincera. De sobra conocía lo agrio que podía ser su carácter, había sido hiriente y enigmática con ella.
Rodó sus ojos y se adhiero más al cuerpo duro de su León cuando terminaron el descenso.
—Me encanta que me consientas, papi León. —El brillo dorado en los ojos del demonio, se hicieron visible con un filo de éxtasis,