La están buscando.
No le agradaba en lo más mínimo la idea de dejar a Sol sin su protección, aún resguardada en la mansión Badin, en compañía de su madre y la matrona que le fue enviada por la maga Vieda. Su presencia era importante, pero no alivianaba la incertidumbre constante que le generaba pensar el llegar a perder a su linda diablita.
La sentía tan de él; como si fuera parte de su alma.
Estába dispuesto a todo, incluso aceptar una extraña que no pertenecía a su círculo. Está, apenas le enseño el sello de la