—¡Maldita bruja!. —Sus ojos se clavaron en el, con la misma hazaña desafiante que la primera vez.
—Kairon Loguember.—La escucho susurrar con altivez. Menospreciandolo, no solo el, también a las sombras que estaban a su espalda.
El ardor del abandono quemaba, sin apenas un soplo de arrepentimiento. Una bruja soberbia...seguía siendo tal cual.
—«¡Grrr!».—El Oscuro silencioso quedó en tercer lugar lugar junto a su escolta demoníaca blindada de acero. Para él, todo era esa bruja. Se acercó mas a e