Huele muerte.
“¡kak, kak, kak!. El grito de esa bestia no cesaba.
Con la entrada de Luna fue más intenso. El abrazo compulsivo que le dió y después a su mamá, casi los hace olvidar el caos, más era casi imposible.
Eso que estaba en el exterior parecía querer entrar a la habítacion.
—¡Es increíble! estamos reunidos todos como una linda familia.—El demonio al que debían llamar padre las veía con curiosidad, en especial a Luna...cuando lo abrazo.—Papá, parece una estrella de cine...¿verdad hermanita?.
Era como