El infierno de oscuro.
La diabla mística dormía a su lado, acaricio un largo mechón de su cabello, ni la oscuridad antes del amanecer opacaban esa ausencia de luz con un destello azulado majestuoso en las extensiones de sus hebras espesas.
Cuando sus ojos azules lo miraban era casi un hechizo. Sol Grace era su perdición, le latio desde el día uno, cuando su descaro los llevo a follar como animales.
La sangre de su virtud, fue un aliciente para que se recuperará más rápido ese día en que por primera vez se cruzaron s