Mundo ficciónIniciar sesiónTras varios minutos metiéndole la cabeza en el excusado, Diablo le sacó el rostro para que respirara. En medio de la tos, el negro pudo llenar sus pulmones de aire y aliviar su sensación de asfixia por algunos momentos.
—Pedazo de %*&#!, maldito mono africano —le dijo Diablo sin dejar de sostenerle el rizado cabello— ahora dime, ¿Dónde es que los Chacales tienen a mi novia?—No sé… no sé






