Mundo ficciónIniciar sesiónTodo comenzó cuando una adinerada pareja de millonarios decidieron hacer una fiesta de disfraces. El dueño de la mansión y de la mayor parte de la fortuna, era un sujeto de unos cuarenta años a quien el ocio había engordado considerablemente. Su esposa, una guapa joven de veinte años de muy buen ver, era la hija de un ministro y provenía de una acaudalada familia.
La fiesta se realizó como se esperaba y los invitados fueron llegando uno a uno, engalanados






