Capítulo 20. DESAMOR
Fernanda recibió, del médico que la revisó, la medicación necesaria luego de considerar su condición, dejándole un poco más tranquila y, al paso de las horas, su dolor de cabeza disminuyó lo suficiente como para permitirle dejar la cama y desplazarse por el lugar sin ser vista por nadie.
No le fue difícil, en esa casa no parecía haber mucho personal.
—Voy a tomar tu teléfono —susurró la chica luego de ver a su posible aliado entrar a bañarse y adentrarse en la habitación donde antes lo hubiera e