Jennifer Smith
Al día siguiente, a las seis de la mañana, cuando me arreglaba para ir al trabajo Samir me llama a mi teléfono— ¿Dónde demonios estas?— Reclama.
—En casa de Adriana, ¿por?.— Cuestiono vistiéndome
—Porque estoy donde tu madre y ella dice que no sabe donde estas desde hace cuatro días, desconocía esas conductas de ti.— Reprocha.
—No voy a justificarme, yo no tengo porque darte explicaciones de mi vida, solo eres mi jefe y además que haces buscándome, yo puedo llegar sola al traba