Jennifer Soleimani
A pesar de todas las dificultades alcanzo las treinta y nueve semanas de gestación, estoy feliz y soñando con ver la cara de mi bebe por primera vez, casi no duermo esa noche, me siento muy intranquila.
—Buenos días. — Dice Samir estirándose de forma perezosa en la cama.
— ¿No tenias que ir a la oficina a firmar unas cosas temprano?— Cuestiono de mal humor.
—Lo había olvidado por completo. — Me dice y me da un pico antes de levantarse, yo también tengo que hacerlo, la bebe