La pregunta no llegó como sonido ni como instrucción ni siquiera como un fenómeno claramente identificable dentro de la red, sino como una reorganización inmediata de todos los fragmentos al mismo tiempo, una convergencia súbita que no eliminaba la fragmentación pero la atravesaba, como si cada versión de nosotros hubiera sido obligada a mirar el mismo punto desde ángulos distintos sin posibilidad de escapar a la simultaneidad de la experiencia, y en esa simultaneidad algo se quebró de forma su