Me di cuenta enseguida que ese hombre intentaba deslizarse bajo mi piel con sus dulces palabras, sus devotas atenciones y la forma en que dulcificaba su oscura mirada cuando me veía... Todo con la intención de arrastrarme a una extraña manipulación, como un veneno de lento efecto, pero capaz de doparme y volverme una tonta.
Así que, cuando, besándome como un loco en se jardín, trató de envolverme en su red para que accediera a volverlo mi único contacto a cambio de mi celular, planté una firme p