¿Qué padre le decía a su hijo, frente a un mundo de personas, que era poco fiable? Yo no tenía padres ni ningún familiar, pero estaba segura de que ningún papá debería tratar así a su sangre. Eso no era correcto.
Era cruel. Y me bastó eso para detestarlo, aunque fuese mi supuesto "suegro".
Se asentó un mortal silencio en todo el evento. Se pausaron las murmuraciones sobre mí, la esposa, y las conversaciones callaron del golpe. Mientras padre e hijo se miraban, nadie hablaba.
—¿Lo sabe? —insistió