CAPÍTULO 95. ¿Quién dijo que la dejé desprotegida?
A Gabriel se le detuvo el corazón al ver el cuerpo de Marianne frente a él, con aquellos dos disparos en el pecho, mientras su hermanastra parecía sacada de un manicomio de tan alto como reía.
—Tú... que decías que la querías tanto... ¡pero en cuanto tuviste oportunidad te fuiste a jugar de nuevo a la guerra y la dejaste desprotegida!
Por los ojos de Gabriel pasó un brillo de odio, pero en su rostro se dibujó una sonrisa.
—¿Y quién dijo que la dejé desprotegida? —siseó mientras miraba por la ve